Cuando hayas establecido tu presupuesto de gastos, y hayas alcanzado la optimización de tu dinero, y probablemente te preguntas ¿Dónde puedo ahorrar más dinero? Es cuando nos podemos volver más osados y atrevidos con eso, porque este viaje a la Seguridad Financiera, mientras más cosas logramos, mas queremos alcanzar. En mi caso, luego de cortar en las cosas más “obvias” de mi presupuesto, pude conseguir 14 lugares que tal vez apliquen a tu vida diaria:
1. Tasas de Interés: Te sorprenderá saber esto, pero llamar al banco para conseguir una rebaja en las tasas de interés no es descabellado. También puedes conseguir transferir los estados de tu tarjeta de crédito a otra tarjeta de crédito con ofertas que van de 3 a 6 meses sin intereses: esto quiere decir que si mudas el crédito de un banco a otro, tendrías meses de gracia para pagar el saldo (muy conveniente cuando estás haciendo el efecto bola de nieve para acabar con esta carga financiera).
2. Salidas a Cenar: no tienes que cortarlo del todo, pero vamos: salir a comer todos los fines de semana no va a ayudar con tus finanzas. Muy simple 50$ por cena X 52 semanas son 2600$ en comidas, sin contar vino o postres.
3. Alimentos en el Supermercado: Compra cuando puedas marcas genéricas del supermercado (como ARO, Farmatodo, Publix, Whole Foods etc). Limita tus visitas al supermercado a una sola por semana, para evitar gastar en cosas innecesarias. También evita ir al super con hambre (el cerebro funciona de manera tal que te hará comprar más comida).
4. Medicinas: Compra medicinas genéricas, haz ejercicio para mantenerte saludable.
5. Mascotas: Creo que lo harás más feliz jugando con él en tu casa que comprando un juguete nuevo que parecerá viejo en un par de días, o comprando costosas galletas de perros. Limita los “mimos” a tu mascota.
6. Transporte: Mis amigos holandeses aman usar las bicicletas para sus labores cotidianas. Puedes intentar ir al trabajo con varios amigos (lo intente hace varios años atrás, asegúrate de cumplir con los horarios que acuerden entre ustedes), toma el bus o metro para hacer algunas de tus diligencias, así ahorras en gasolina y parqueo del auto.
7. Licor: no les pide que dejen de tomarse su vinito en la cena, o que se tomen una cerveza en un día de calor, pero puedes cambiar marcas a otras menos costosas. No te preocupes, yo tampoco puedo diferenciar un whisky de 21 años con uno de 12 ;).
8. Electricidad: Desconecta tu computador al dejar de usarlo; apaga el A/A cuando salgas de tu casa; aumenta la temperatura un grado o dos. Si hace frio en tu área, disminuye la temperatura y abrígate con una cobija o suéter.
9. Teléfono: cuantas veces creemos que tenemos el mejor plan para nosotros, pero luego nos damos cuenta que una mejor oferta sale. Podemos volver a la operadora de teléfonos y negociar un cambio de planes. Yo tengo un teléfono prepago y aplico un presupuesto de 40$/mes y me sobra tiempo para hablar. Nota: Uso Skype para llamadas de larga distancia (otros 20$/mes), y utilizo los mensajes de textos que se envían por internet y llegan al teléfono celular de la persona en el otro país.
10. Regalos: la próxima vez que consigas una oferta de “Compre 2 y el tercero sale gratis” aprovecha y cómpralo para regalos. Algunos ya saben cuál es mi posición respecto a los regalos: es preferible regalar tu tiempo con tus amigos, compartir una cena en tu casa, que regalar algo que nadie usa o que puede ser olvidado al día siguiente. Los momentos que pasamos con nuestros amigos son los que se llevan hasta la muerte, no los regalos.
11. Alquiler: Negocia con el dueño de tu condominio, si has sido un buen inquilino y has pagado a tiempo, te aseguro que preferirá ganar un poco menos, a perder un buen inquilino y tener otro que sea desastroso.
12. Comida: compra por cajas los productos que puedas en tiendas al mayoreo, y guárdala en porciones. En mi casa colocamos la carne y el pollo en bolsas selladles plásticas, con lo necesario para cada comida. Es práctico, tenemos la medida de lo que comemos y es más fácil de organizar en el refrigerador.
13. Ejercicios: Renuncia a esa membrecía de gimnasio que solo usas a veces, y búscate formas más económicas para hacer ejercicio. Organiza una partida de futbol en tu oficina, o haz una larga carrera, cómprate unos DVD’s de Jane Fonda o de cualquier ejercicio y esos puedes verlos cada día.
14. Lavandería: Lava a mano cosas delicadas para bajar el número de cargas en tu lavadora. Seca al aire libre para reducir o eliminar el consumo de la lavadora, o para ahorrarte las monedas. Tal vez parezca poco pero si lo llevas a un año, es bastante electricidad y/o dinero.
http://seguridad-financiera.blogspot.com/2008/12/creando-una-librera-de-finanzas.html
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04 noviembre 2009
14 Lugares Increíbles donde puedes cortar tu presupuesto
14 Lugares Increíbles donde puedes cortar tu presupuesto
2009-11-04T19:25:00+08:00
Antonio
Ahorros|Compras|Deudas|Dinero|Economia|Estilo de Vida|Finanzas Personales|Seguridad Financiera|Vida Moderada|
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24 septiembre 2009
Mi desgarradora historia de la compra y posterior venta de mi vehículo.
Hola a todos; hoy quisiera contarles, con mucha vergüenza, la historia de cómo compré mi último automóvil. He cambiado los precios a dólar estadounidense para que tengan una mejor perspectiva del asunto.
Si uno se pusiera a pensar en todas las veces que comete errores, se nos nublaría la mente, aunque este error cometido ha sido ¡el más costoso del siglo! Es como si hubiera cambiado un riñón por una bolsa de empanadas con carne. En pocas palabras: el peor trato que he hecho en mi vida.
¿Y porque digo esto? Veamos la historia.
Cuando llegué al país donde vivo ahora, mis colegas venezolanos que estaban viviendo aquí, me comentaron que el mejor automóvil precio-valor era la Nissan X-Trail. Comenzaron a decirme sus ventajas, de cómo TODOS los venezolanos la tenían y me hablaron tanto de ella que mi pequeña vocecita interna me dijo “si no la compras estas medio loco”.
Fui al concesionario Nissan a verla (Error No.1: Fui con uno de mis “amigos”). El Vendedor me dio el precio: US$28500, incluyendo seguro y gastos administrativos; dejando US$ 800 de inicial y 42 cuotas de 650 US$. “Nada mal” me dijo mi vocecita interna.
Otros automóviles, menos costosos, y que rondaban por los US$ 330 mensuales pasaron por mi vista; a todos les veía algo malo (asientos incómodos, colores que no me gustaban, garantía, etc.). “Además la X-Trail es 4X4” me dijo la vocecita interna (Error No.2: Pensar negativamente sin mirar el precio-valor de lo que YO QUERIA PARA MI).
Luego de 15 minutos decidí comprarla (Error No.3: No haber meditado esta compra por lo menos 24 horas). Hice los papeles del banco y me dieron la camioneta en 2 días.
Luego de 6 meses me llegó la cruda realidad: había comprado una CAMIONETA para ir al trabajo, cuando la distancia de mi casa a la oficina son ¡5 KILOMETROS!; eso quiere decir que usaba la camioneta por 20 kilómetros diarios (incluyendo el viaje al mediodía para almorzar).
Para los que todavía no lo entienden, acabé comprando una camioneta 4X4 para un viaje que bien pude haber hecho toda la vida con un auto usado, o un automóvil pequeño. Allí comencé a angustiarme: ¿tendría que pagar más de US$ 28 mil en casi 4 años para este viaje? La vocecita no aparecía por ningún lado; y era mejor así.
Me di cuenta que había cometido un terrible error: Yo, una persona que había pasado por un despido injustificado, casi en bancarrota, dueño de un blog de Finanzas Personales, donde le explico a la gente que tiene que ahorrar para obtener su seguridad financiera, en medio de este problemón. No es que no pudiera pagar la camioneta, no, el problema era que me DOLIA pagarla para el uso que le estaba dando.
Decidí, tal como lo hizo Rosa Parks aquel día de 1955 en el sur de Estados Unidos, que debía cambiar: iba a vender la camioneta.
La matemática fue sencilla:
¿Saben que pasó? La vocecita volvió, y se oía más fuerte que nunca: “¿Por qué la vas a vender si ya es tuya? Recuerda que si el carro de tu esposa se daña tendrías ese automóvil chiquitito; ¿que te piensas comprar para meter a toda la familia? ¡No te van a caber las bolsas del supermercado! ¡Tus amigos VAN A PENSAR que eres un fracasado!”
Dudé queridos amigos; dudé por otros 6 meses más, hasta que me llegó una e-mail de mi amiga Lisbella: ella vive en Europa, donde los carros se deprecian mucho más; ella me comentaba que había perdido mucho dinero comprando un auto carísimo, que luego fue vendido por ¡40% menos de su valor! Esto me hizo abrir los ojos mucho más. Esto me decía que no era sólo yo, que era contagioso y se podía expandir por todo el mundo. Tenía que cortar el problema de raíz, sacrificando una pequeña suma ahora, pero ahorrándome una suma grande al final.
Por fin publiqué un aviso para venderla. Fueron 6 meses donde pude haber parado la hemorragia, pero la vocecita no me dejaba tranquilo. Fue el miedo al rechazo, el miedo a parecer inferior lo que motivó a que postergara la venta. ¿Y saben qué? Fue estúpido no haberlo hecho. Verán: cuando estemos viejos y nuestros hijos se vayan, y estemos retirados del trabajo, muchos de nosotros no podremos soportar el estilo de vida que llevábamos simplemente porque nos gastamos todos nuestros ahorros en banalidades como una camioneta; no tendremos oportunidad de conocer el mundo, de ayudar a los necesitados, ni podremos tener seguridad financiera para por ejemplo, llevar a nuestros nietos de vacaciones.
Si uno se pusiera a pensar en todas las veces que comete errores, se nos nublaría la mente, aunque este error cometido ha sido ¡el más costoso del siglo! Es como si hubiera cambiado un riñón por una bolsa de empanadas con carne. En pocas palabras: el peor trato que he hecho en mi vida.
¿Y porque digo esto? Veamos la historia.
Cuando llegué al país donde vivo ahora, mis colegas venezolanos que estaban viviendo aquí, me comentaron que el mejor automóvil precio-valor era la Nissan X-Trail. Comenzaron a decirme sus ventajas, de cómo TODOS los venezolanos la tenían y me hablaron tanto de ella que mi pequeña vocecita interna me dijo “si no la compras estas medio loco”.
Fui al concesionario Nissan a verla (Error No.1: Fui con uno de mis “amigos”). El Vendedor me dio el precio: US$28500, incluyendo seguro y gastos administrativos; dejando US$ 800 de inicial y 42 cuotas de 650 US$. “Nada mal” me dijo mi vocecita interna.
Otros automóviles, menos costosos, y que rondaban por los US$ 330 mensuales pasaron por mi vista; a todos les veía algo malo (asientos incómodos, colores que no me gustaban, garantía, etc.). “Además la X-Trail es 4X4” me dijo la vocecita interna (Error No.2: Pensar negativamente sin mirar el precio-valor de lo que YO QUERIA PARA MI).
Luego de 15 minutos decidí comprarla (Error No.3: No haber meditado esta compra por lo menos 24 horas). Hice los papeles del banco y me dieron la camioneta en 2 días.
Luego de 6 meses me llegó la cruda realidad: había comprado una CAMIONETA para ir al trabajo, cuando la distancia de mi casa a la oficina son ¡5 KILOMETROS!; eso quiere decir que usaba la camioneta por 20 kilómetros diarios (incluyendo el viaje al mediodía para almorzar).
Para los que todavía no lo entienden, acabé comprando una camioneta 4X4 para un viaje que bien pude haber hecho toda la vida con un auto usado, o un automóvil pequeño. Allí comencé a angustiarme: ¿tendría que pagar más de US$ 28 mil en casi 4 años para este viaje? La vocecita no aparecía por ningún lado; y era mejor así.
Me di cuenta que había cometido un terrible error: Yo, una persona que había pasado por un despido injustificado, casi en bancarrota, dueño de un blog de Finanzas Personales, donde le explico a la gente que tiene que ahorrar para obtener su seguridad financiera, en medio de este problemón. No es que no pudiera pagar la camioneta, no, el problema era que me DOLIA pagarla para el uso que le estaba dando.
Decidí, tal como lo hizo Rosa Parks aquel día de 1955 en el sur de Estados Unidos, que debía cambiar: iba a vender la camioneta.
La matemática fue sencilla:
- Costo total de la camioneta: US$28000¿De verdad estoy ahorrando US$ 19150? la verdad es que no es ahorro, porque tendría que sumar también los otros US$5350 que ya había pagado anteriormente. Pero bueno, si utilizamos la metáfora médica, puedo parar la hemorragia y con esto dejaría sanar la herida.
- Menos 7 mensualidades + Cuota inicial = US$5350
- Quedaban por pagar = US$22650
- Un auto usado sedan = US$ 3500
- TOTAL AHORRADO = US$ 19150
¿Saben que pasó? La vocecita volvió, y se oía más fuerte que nunca: “¿Por qué la vas a vender si ya es tuya? Recuerda que si el carro de tu esposa se daña tendrías ese automóvil chiquitito; ¿que te piensas comprar para meter a toda la familia? ¡No te van a caber las bolsas del supermercado! ¡Tus amigos VAN A PENSAR que eres un fracasado!”
Dudé queridos amigos; dudé por otros 6 meses más, hasta que me llegó una e-mail de mi amiga Lisbella: ella vive en Europa, donde los carros se deprecian mucho más; ella me comentaba que había perdido mucho dinero comprando un auto carísimo, que luego fue vendido por ¡40% menos de su valor! Esto me hizo abrir los ojos mucho más. Esto me decía que no era sólo yo, que era contagioso y se podía expandir por todo el mundo. Tenía que cortar el problema de raíz, sacrificando una pequeña suma ahora, pero ahorrándome una suma grande al final.
Por fin publiqué un aviso para venderla. Fueron 6 meses donde pude haber parado la hemorragia, pero la vocecita no me dejaba tranquilo. Fue el miedo al rechazo, el miedo a parecer inferior lo que motivó a que postergara la venta. ¿Y saben qué? Fue estúpido no haberlo hecho. Verán: cuando estemos viejos y nuestros hijos se vayan, y estemos retirados del trabajo, muchos de nosotros no podremos soportar el estilo de vida que llevábamos simplemente porque nos gastamos todos nuestros ahorros en banalidades como una camioneta; no tendremos oportunidad de conocer el mundo, de ayudar a los necesitados, ni podremos tener seguridad financiera para por ejemplo, llevar a nuestros nietos de vacaciones.
Pongámoslo de otra manera: Manteniendo un estricto control en sus gastos, ahorrando para el futuro y obteniendo seguridad financiera, estoy seguro que iré a visitar al geriátrico público a muchos de mis amigos, mientras yo manejo un auto último modelo (en el 2034) que me permita mostrar el bronceado de mi vida en Miami, Florida. Se siente mucho mejor la decision que he tomado.
El camino a la seguridad financiera es largo, sacrificado en el presente para ser próspero y amplio luego; y este camino sólo lo podemos ver aquellos que miramos nuestro futuro con determinación y una fuerte certeza de tener una vida mejor cuando nos hayamos retirado como lo merecemos, sin limosnas.
¿Cómo estoy ahora? Súper feliz: mi esposa me lleva al trabajo, y estoy pensando comprarme un auto usado para los 20 kilómetros diarios entre mi trabajo y la casa. Cuéntame cual ha sido tu peor decisión financiera y cómo pudiste remediar la situación (si tu vocecita interna te lo permitió).
Mi desgarradora historia de la compra y posterior venta de mi vehículo.
2009-09-24T13:38:00+08:00
Antonio
Ahorros|Compras|Deudas|Economia|Finanzas Personales|Planificacion|Seguridad Financiera|Vida Moderada|
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12 enero 2009
¿Qué tienen en común el Ku Klux Klan, Lucha Sumo y un Agente de Bienes Raíces?
Cada quince días, a partir de hoy, escribiré la revisión a un libro de economía, finanzas personales, inversiones, bienes raíces, o alguna biografía. Espero sus comentarios.
Este artículo comienza con una curiosa pregunta, y para mi asombro y el de Ustedes, es parte de la historia detrás de un libro de Economía. Para aquellos que piensen que los libros de economía son más emocionantes que ponerse a ver cómo te crecen las uñas de los pies, Freakonomics: Un economista politicamente incorrecto explora el lado oculto de lo que nos afecta, de Steven D. Levitt y Stephen J. Dubner, es un libro que me ha dejado asombrado. No solo porque el libro en realidad es bueno, sino por la forma en que estos dos seres enfrentan al mundo con sus preguntas inocentes, pero llenas de datos estadísticos.
Freakonomics es un libro fácil de leer, hasta para personas que no están acostumbradas a leer libros “Serios”. Levitt, un graduado de Harvard con Ph.D. en MIT, describió una manera sutil
de entrelazar historias a través de preguntas muy simples, sacadas de su propia vida, como por ejemplo ¿Qué tienen en común las maestras de Chicago y los Agentes de Bienes Raíces? O, ¿Por qué los narcotraficantes de crack en Chicago viven en casa de sus madres todavía? El ataca estas preguntas con análisis directos que generar pensamientos de gran sabiduría en su cabeza. Freakonomics te va a dar mucho que pensar y te aseguro como yo, que no vas a ver al mundo del mismo modo y te van a salir preguntas que nunca antes te habías hecho.
El libro se basa en un artículo del New York Times, donde su compañero de fórmula Stephen J. Dubner, un periodista del NYT, le asignaron escribir un artículo sobre el perfil de Levitt. Definitivamente Freakonomics tiene buenas preguntas, es ligero al leer, y te va a dar muchos motivos para pensar más y más en las respuestas. Lo bueno del libro reposa no en las respuestas que ofrece a muchas preguntas, sino en la revelación de que las respuestas existen y pueden ser descubierta sólo si se hacen las preguntas correctas.
Lo que no me gustó del libro fue la poca metodología con la que Levitt encontró estas respuestas. Hay que destacar que para alguien que estaba buscando la “claridad a final del túnel” en temas económicos, el razonamiento de Levitt no me inspiró mucho amor por la economía; en cambio, me generó el deseo de hacerme preguntas y de tratar de responderlas de manera ortodoxa.
He aquí un ejemplo tomado del libro:
Otros indicadores de descenso del crimen son deshojados y desenmascarados, por lo que el argumento tiene solidez. Lo malo para Levitt es que creó tanta controversia que hasta tuvo amenazas de muerte de organizaciones contra el aborto. Yo he comprado la nueva edición, que trae el articulo original, las columnas Freakonomics en el New York Times, y extractos de su blog
Ese es solo parte del libro. Recuerda que la manera más económica para leer este libro es: si lo pides prestado a alguien que lo tenga (yo he prestado el mío, lo siento) , lo compras usado o compras nuevo en Amazon.
Espero me comentes que te pareció el libro y que preguntas te gustaron mas.
Próximo Libro: The Secrets of Self-Made Millionares, por Adam-Khoo.
Este artículo comienza con una curiosa pregunta, y para mi asombro y el de Ustedes, es parte de la historia detrás de un libro de Economía. Para aquellos que piensen que los libros de economía son más emocionantes que ponerse a ver cómo te crecen las uñas de los pies, Freakonomics: Un economista politicamente incorrecto explora el lado oculto de lo que nos afecta, de Steven D. Levitt y Stephen J. Dubner, es un libro que me ha dejado asombrado. No solo porque el libro en realidad es bueno, sino por la forma en que estos dos seres enfrentan al mundo con sus preguntas inocentes, pero llenas de datos estadísticos.
de entrelazar historias a través de preguntas muy simples, sacadas de su propia vida, como por ejemplo ¿Qué tienen en común las maestras de Chicago y los Agentes de Bienes Raíces? O, ¿Por qué los narcotraficantes de crack en Chicago viven en casa de sus madres todavía? El ataca estas preguntas con análisis directos que generar pensamientos de gran sabiduría en su cabeza. Freakonomics te va a dar mucho que pensar y te aseguro como yo, que no vas a ver al mundo del mismo modo y te van a salir preguntas que nunca antes te habías hecho.El libro se basa en un artículo del New York Times, donde su compañero de fórmula Stephen J. Dubner, un periodista del NYT, le asignaron escribir un artículo sobre el perfil de Levitt. Definitivamente Freakonomics tiene buenas preguntas, es ligero al leer, y te va a dar muchos motivos para pensar más y más en las respuestas. Lo bueno del libro reposa no en las respuestas que ofrece a muchas preguntas, sino en la revelación de que las respuestas existen y pueden ser descubierta sólo si se hacen las preguntas correctas.
Lo que no me gustó del libro fue la poca metodología con la que Levitt encontró estas respuestas. Hay que destacar que para alguien que estaba buscando la “claridad a final del túnel” en temas económicos, el razonamiento de Levitt no me inspiró mucho amor por la economía; en cambio, me generó el deseo de hacerme preguntas y de tratar de responderlas de manera ortodoxa.
He aquí un ejemplo tomado del libro:
“A principios de 1990 hubo en descenso en la cantidad de crímenes cometidos en Estados Unidos; mucha gente lo atribuyó a: mayor número de agentes policiales, leyes más estrictas para posesión de armas, el plan Bratton (…) la verdadera razón fue la legalización del aborto en 1973 por la Corte Suprema de Justicia (…) esta ley permitió que mujeres que no querían a sus hijos pudieran abortar (…) la gran mayoría de esos niños hubieran crecido en familias destruidas, bajo un ambiente de maltratos o de poca atención, y se hubieran podido convertir en los criminales del futuro… lo cual se hizo realidad cuando los nacidos en esa época se convierten en adultos jóvenes en… 1990” (mi traducción)
Otros indicadores de descenso del crimen son deshojados y desenmascarados, por lo que el argumento tiene solidez. Lo malo para Levitt es que creó tanta controversia que hasta tuvo amenazas de muerte de organizaciones contra el aborto. Yo he comprado la nueva edición, que trae el articulo original, las columnas Freakonomics en el New York Times, y extractos de su blog
Ese es solo parte del libro. Recuerda que la manera más económica para leer este libro es: si lo pides prestado a alguien que lo tenga (yo he prestado el mío, lo siento) , lo compras usado o compras nuevo en Amazon.
Espero me comentes que te pareció el libro y que preguntas te gustaron mas.
Próximo Libro: The Secrets of Self-Made Millionares, por Adam-Khoo.
¿Qué tienen en común el Ku Klux Klan, Lucha Sumo y un Agente de Bienes Raíces?
2009-01-12T23:17:00+08:00
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